Qué ver en Turquía

Turquía está entre Europa y Asia. En Estambul , su capital se deja ver perfectamente esta mezcla de culturas. Frente a una parte más tradicional hay otra parte de la población que está más cerca de la cultura occidental. Nosotros solo hemos estado en Estambul, su capital aun así te podemos indicar más o menos qué ver en Turquía.

Estos son los posts de Turquía que tenemos en el blog, sigue leyendo y encontrarás información más general sobre el todo el país.

Turquía es un país que marca las diferencias y que en contra de lo que puedes suponerte es un destino totalmente seguro y que te pide una visita a gritos.

Para los amantes de los contrastes, Turquía es uno de los destinos más sorprendentes ya que como te puedes suponer ha conseguido armonizar de forma prodigiosa la tradición árabe con el mundo occidental.

Plaza Taksim de Estambul
Gloria en la Plaza Taksim

Nosotros nos quedamos maravillados con Estambul, una de nuestras ciudades favoritas en todo el mundo por esa situación, a medio camino entre Asia y Europa y que la hace realmente única.

Esa dualidad que se hace muy visible en la capital, donde coexisten vestigios de diferentes culturas, también se aprecia en otras ciudades e incluso en la naturaleza, si te decides a visitar todo el país. Los paisajes lunares se alternan con llanuras fértiles y costas de aguas transparentes; todo un abanico de sensaciones que vale la pena conocer.

Como no podía ser de otra manera, Estambul concentra buena parte de los viajes a Turquía, pero el país tiene otros muchos atractivos. Te presentamos a continuación algunas de las zonas más famosas del país.

Capadoccia

Uno de las lugares más sorprendentes del planeta es la zona de Capadoccia, en el centro del país. Esta zona singular tiene una extensión de unos 50 km y es una expresión de rocas, colinas y cañones reconocidas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Los caprichosos paisajes son producto de la acción del agua y el viento sobre una tierra especialmente moldeable: la toba calcárea. El resultado es un espectáculo de formas que recuerda a la superficie lunar y que han sido habitadas durante miles de años por distintas civilizaciones.

que ver en Turquía
Globos por Capadocia. Imagen: Pixabay

Casas, templos, monasterios… multitud de edificaciones fueron creadas en la roca dando lugar a ciudades como Aksaray, Nevsehir, Kausery o Urgup. Los templos más espectaculares se levantaron durante la época bizantina, en el siglo XI.

La  población más representativa de Capadoccia es Goreme, un auténtico museo al aire libre, pero también hay ciudades subterráneas conectadas por túneles que están abiertas a los visitantes. Nos referimos a Kaymakli y Derinkuyu.

Al margen de esas viviendas excavadas en la roca, algunas todavía habitadas, otras estructuras sorprendentes de Capadoccia son las conocidas Chimeneas de la Hadas. Se trata de formaciones cónicas de hasta 40 m de altura que acaban en una especie de chimenea donde suelen habitar las palomas.

La denominación de estas estructuras tiene que ver con la leyenda. Según cuentan los lugareños, un hada de enamoró de un hombre y, como castigo, fue convertida en paloma. Por eso estas aves cuentan con la protección de los habitantes de la zona.

Pamukkale

A esta zona se la conoce como los «castillos de algodón» y es también Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este espacio natural, situado al sudoeste de Turquía, tiene una longitud de 2.700 km y una altura de 160 m.

Está recubierta de unos residuos minerales blancos que recuerdan a la nieve y que se han ido depositando formando cascadas y estructuras caprichosas. Menos conocido que el anterior pero igualmente recomendable.

Que hacer en Pamukkale
Pamukkale

El lugar estaba plagado de terrazas de aguas termales, pero muchas de ellas se secaron a causa de la especulación turística. Hoy, la UNESCO ha recuperado los espacios y la zona vuelve a lucir su aspecto singular. En la superficie de los castillos de algodón.

Se encuentran las ruinas de la ciudad de Hierápolis, y allí la llamada Piscina de Cleopatra, que permite refrescarse entre columnas y restos arquitectónicos de la antigüedad.