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Qué ver en el Vaticano y sus alrededores

La zona del Vaticano es la más visitada de Roma. Y eso que, en realidad, es otro país… Todo el que viaja allí se pasa a conocer el estado más pequeño del mundo. Aquí te cuento qué ver en el Vaticano y sus alrededores y te ayudo a organizarte para aprovechar el día al máximo. 😉

A Roma no se suele ir con mucho tiempo, conviene planificar qué vas a ver, reservar las entradas y tener claro cuándo ir a cada sitio. En el Vaticano esto es todavía más importante, siempre hay miles de personas y para entrar a los Museos Vaticanos y a la Basílica de San Pedro se forman unas colas enormes.

Plaza de San Pedro por los  alrededores del Vaticano
Plaza de San Pedro

Aquí tienes todas las opciones para comprar entradas al Vaticano y te explico cómo hacer la mínima cola posible. Si estás preparando el viaje a tope tenemos mucha información en el blog: empieza por la guía con los 20 mejores sitios qué ver en Roma y el post del Trastevere, nuestro barrio favorito.

Cómo planificar la visita a la zona del Vaticano y entradas necesarias

Lo suyo es visitar el Vaticano en un día completo. Si madrugas y te organizas bien, da tiempo de sobra para conocer el enorme complejo de la iglesia católica y sus alrededores. Te explico las opciones para que elijas la que más te encaje.

Los sitios que no te puedes perder son estos: los Museos Vaticanos, visitarlos es la única forma de ver la Capilla Sixtina; la plaza de San Pedro y entrar en la basílica, en la que te recomiendo subir a la cúpula de Miguel Ángel; un buen paseo por el barrio del Borgo; el Castillo de Sant’Angelo con el Passetto di Borgo y las vistas desde la zona del puente que lo conecta con el centro de Roma.

La clave para que todo salga bien es entrar a los Museos Vaticanos cuanto antes, abren a las 08:00 y a primera hora hay mucha menos gente. Otro detalle que marca la diferencia es que si haces una visita guiada puedes pasar directamente a la Basílica de San Pedro desde la Capilla Sixtina y te ahorras salir y hacer la cola. En el post de las entradas al Vaticano te explico todo esto mucho mejor.

Visita guiada a los Museos Vaticanos
Visita guiada a los Museos Vaticanos

La entrada a la Basílica de San Pedro es gratuita, como en todas las iglesias de Roma. Solo se paga por subir a la cúpula, y es de esas cosas que te recomiendo hacer sí o sí. Si te decides, reserva la entrada unas 3,5 horas después de tu hora de entrada a los Museos Vaticanos. Si no haces los deberes no te garantizan que puedas subir.

De esta forma tendrás toda la tarde para visitar el resto del barrio. Puedes guiarte por lo que te voy a ir contando y el mapa o hacer este free tour. Empieza a las 16:00, por lo que te da tiempo a comer por la zona del Borgo Pio. Más cerca del Vaticano es todo caro y malo.

El otro gran monumento por la zona del Vaticano es el Castillo de Sant’Angelo. Merece la pena visitarlo, aunque en este caso yo ya no pagaría por la visita guiada. Te dejo la web oficial para comprar la entrada al mejor precio.

Horarios aproximados

Este sería más o menos el timing para ver el Vaticano y los alrededores en un día.

  • 08:30 – 12:00: Museos Vaticanos.
  • 12:30 – 14:00: Basílica de San Pedro, subida a la cúpula y plaza de San Pedro.
  • 14:30 – 16:00: comida por el Borgo o Prati.
  • 16:30 – 18:00: free tour por los alrededores del Vaticano o paseo por el barrio siguiendo el mapa.
  • 18:00 – 19:00: Castillo de Sant’Angelo.

Qué ver cerca del Vaticano: los mejores sitios por los alrededores

Una vez que hemos planificado la visita te explico lo más importante de todos los sitios que ver en los alrededores del Vaticano. Pero antes de meterme con cada monumento, un pequeño apunte histórico para que sepas por qué la plaza de San Pedro y el Vaticano están ahí. Son 27 siglos en tres párrafos, que no cunda el pánico.

Según la mitología Roma se fundó el 21 de abril del 753 a. C., con la famosa historia de Rómulo y Remo y hay vestigios arqueológicos que muestran que el asentamiento existía en esa época. Luego vinieron la época de la República y la época de esplendor del Imperio Romano, en la que el cristianismo empezó a abrirse hueco entre los dioses paganos.

Plaza de San Pedro vista desde arriba
Plaza de San Pedro

Donde hoy está la plaza de San Pedro estaba el Circo de Calígula. Tras el incendio de Roma del año 64, Nerón buscó a los culpables entre los cristianos y San Pedro fue ejecutado públicamente justo ahí. En el año 313, Constantino se convirtió al cristianismo y terminaron las persecuciones.

Al caer el Imperio Romano de Occidente se abrió un enorme vacío de poder y los papas lo fueron ocupando hasta convertirse en una dinastía. En el siglo XIV, la Iglesia trasladó su sede principal de San Juan de Letrán al actual Vaticano y todo siguió así hasta que los Estados Pontificios desaparecieron en el siglo XIX con la unificación de Italia.

La Plaza de San Pedro: el mejor sitio que ver cerca del Vaticano

La plaza de San Pedro fue diseñada por Bernini y se levantó en el siglo XVII. El obelisco que hoy preside el centro estaba ya en el Circo de Calígula. Vista desde arriba se parece al ojo de una cerradura.

La zona que la conecta con el Castillo de Sant’Angelo era un enredo de callejuelas medievales hasta que Mussolini y el papa Pío XI decidieron arrasar todo a principios del siglo XX para abrir la Via della Conciliazione, esa enorme avenida que hoy en día te lleva hasta la plaza de San Pedro. De esta forma la plaza perdió su efecto sorpresa, ahora ves la plaza y la cúpula desde lejos.

Las columnas de los lados simbolizan el abrazo de la Iglesia y añaden un juego de perspectiva brutal. En el centro de la plaza hay unos puntos marcados en el suelo. Si te colocas encima y miras hacia las columnas, las cuatro filas de cada lado se alinean y solo ves una.

En la parte derecha de la plaza verás la cola para entrar a la Basílica. Puede asustarte de lo larga que se ve, pero hay muchos puestos de control y avanza más rápido de lo que parece. Nosotros tardamos poco más de 15 minutos desde el principio de los pasillos de madera.

La Basílica de San Pedro, la iglesia de cabecera del catolicismo

La Basílica de San Pedro es de los grandes monumentos de Roma. Entrar es gratis, pero puedes optar por la audioguía o la visita guiada si te interesa especialmente.

El interior está decorado hasta el último rincón, te presento los sitios más TOP de la basílica. En la primera capilla a la derecha está la Piedad de Miguel Ángel, que esculpió con solo 24 años. Casi nada… La siguiente es una de las más visitadas ya que es la tumba de Juan Pablo II.

En el mismo centro verás el Baldaquino de Bernini, justo debajo de la cúpula y un poco antes, en el lado derecho de la nave, la estatua de bronce de San Pedro. Tampoco te pierdas la Cátedra de San Pedro al fondo de todo. Te adelanto que cada capilla es un museo en sí misma, hay muchas obras de primerísimas figuras y muchos papas representados.

Termino con un truco rápido: nada más entrar están los baños, no pierdas el tiempo buscando uno fuera antes de entrar.

Subir a la cúpula de Miguel Ángel, una actividad muy recomendable

Miguel Ángel diseñó la cúpula de la Basílica de San Pedro, pero murió antes de verla terminada. Su diámetro tiene un metro menos que la del Panteón, pero no por falta de medios sino porque quiso honrar a los ingenieros romanos que lo habían levantado siglos antes y se negó a superarlos.

Se han subido un poco a la parra y cuesta 17 € si subes por las escaleras y 20 € si haces el primer tramo en ascensor, pero es de las entradas que recuerdo haber pagado con más gusto en toda mi vida. Ojo porque el ascensor solo te deja en la parte alta de la Basílica, el segundo tramo hasta lo alto de la cúpula se sube a pata, sí o sí.

Desde el interior de la cúpula te puedes asomar hacia abajo. Te prometo que ver la Basílica desde tan arriba da un pelín de vértigo. Me impresionó lo alto que es. Luego hay un último tramo que se sube por unos pasillos estrechísimos, pero cuando sales a la parte exterior te espera una vista de Roma a 360 grados que vale todo el esfuerzo de subir.

La zona del Borgo y Prati

El Borgo es la zona que destruyeron por completo para abrir la Via della Conciliazione. Hoy queda poco, la calle Borgo Pio y las que salen de allí hacia el barrio de Prati son las únicas que más o menos conservan su aspecto original con algunas construcciones medievales y renacentistas.

Pero lo que más nos gustó de esta zona de la ciudad son las tiendas de artículos religiosos. Entra a curiosear en alguna: hay de todo, y algunas cosas son de lo más excéntricas. Te llamarán la atención, aunque si buscas el souvenir eclesiástico estrella son los calcetines de obispo de Gammarelli.

 sitios que ver cerca del Vaticano: calle del Borgo Pio
Borgo Pio

Por estas calles también hay bastantes bares y restaurantes. La regla es que cuanto más lejos del Vaticano te vayas, mejor comerás y más barato. Nosotros terminamos saltando a Prati, el siguiente barrio en dirección norte, comimos en Il Sorpasso y fue de los días que mejor comimos en Roma.

El Castillo Sant’Angelo, antiguo mausoleo de Adriano

El Castillo Sant’Angelo es un edificio rarísimo que ha cambiado muchas veces de piel. Se construyó como mausoleo para el emperador Adriano, pero de aquella época solo queda la parte redonda del interior. Las almenas, la forma de pentágono y el templete de arriba son añadidos posteriores.

La Muralla Aureliana no cubría este lado del río y cuando los papas trasladaron aquí la cabecera de la Iglesia desde San Juan de Letrán se dieron cuenta de que era el sitio perfecto para levantar una fortaleza y defender la Santa Sede. Varios papas del Renacimiento y el Barroco lo usaron incluso como residencia y le fueron dejando su toque en la decoración.

Merece la pena pagar por verlo por dentro, pero la visita guiada nos pareció cara y nos contentamos con recorrerlo por nuestra cuenta. Creo que es lo suyo, hay algunos paneles explicativos y las vistas desde la terraza casi justifican la entrada por sí solas.

Vistas desde la terraza del castillo de Sant'Angelo
Vistas desde la terraza

El Passetto di Borgo, escapatoria de los papas

Es esa muralla elevada que une el Vaticano con el Castillo Sant’Angelo. Se construyó como vía de escape de los papas hacia la fortaleza, y un par de ellos lo usaron realmente para salir corriendo a refugiarse en el Castillo de Sant’Angelo en alguna de las muchas guerras que libraron.

Cuando los Estados Pontificios perdieron el castillo en 1870, el pasadizo se quedó en tierra de nadie ya que no lo recogía ningún tratado. Hubo que esperar hasta 1991, cuando Juan Pablo II reconoció que era de Italia y se restauró para las visitas. Se visita con la entrada del Castillo de Sant’Angelo.

Passetto di Borgo en los alrededores del Vaticano
Passetto di Borgo

El Puente de Sant’Angelo, uno de los más míticos de Roma

El Puente de Sant’Angelo llama la atención por su decoración barroca, en la que destacan enormes estatuas, pero es mucho más antiguo. Es el que usaban los peregrinos para acceder a la ciudad, así que puede presumir de ser el puente más transitado de Roma desde hace siglos.

Te recomiendo cruzar al lado contrario del castillo y bajar por las escaleras hasta la orilla. Desde allí se hacen fotos estupendas, tanto del castillo como de la cúpula. Y es un sitio superbueno para ver el atardecer con calma y terminar el día. Mucho mejor que arriba en los puentes, donde siempre hay un montón de gente y hay que andar a empujones.

Y con esto ya te he contado qué ver en el Vaticano y sus alrededores, además de los museos que no se salta nadie. Solo me queda decirte que lo disfrutes y que para cualquier cosa que creas que te puedo echar un cable estoy en los comentarios.

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