Islandia te obliga a planificarte más de lo habitual. A nosotros nos gusta improvisar y en este caso lo llevamos todo bastante atado desde casa. En estos consejos para viajar a Islandia por libre está todo lo que me hubiese gustado saber antes del viaje.
Es un país en el que la oferta de alojamiento es muy limitada, los coches de alquiler y las campers se agotan meses antes en verano y donde que el tiempo puede obligar a cambiar los planes de un día para otro.
Nosotros recorrimos el Ring Road y muchas de sus carreteras adyacentes. Fuimos con el invierno dando sus últimos coletazos, caminamos por un glaciar y descubrimos que es un país que no perdona la falta de previsión, aprendimos un par de cosas por las malas.
1. Elige muy bien cuándo viajar a Islandia: marcará tu experiencia por completo
El primer consejo para viajar a Islandia es sin duda el más importante. Hay pocos países en los que el viaje cambie tanto según la época del año en la que vayas. Piensa que en invierno hace mucho frío y hay muy pocas horas de luz.
- Invierno (noviembre-marzo): entre 4 y 7 horas de luz. Hace un frío que pela, todo está cubierto de nieve y hielo y hay muchas posibilidades de ver auroras boreales. Los vuelos y las campers pueden costar un 60% menos, pero pasarás muchas horas muertas dentro de la furgo.
- Primavera (abril-mayo): la época del deshielo. Muchísima agua, todo se tiñe de tonos marrones y aún es posible ver auroras. Nosotros fuimos en Semana Santa a mediados de abril, llovió casi todos los días y cero auroras.
- Verano (junio-agosto): si decides viajar a Islandia en verano encontrarás buen clima, muchas horas de luz y los paisajes más verdes. La parte mala es que los precios se disparan y las auroras son casi imposibles de ver.
- Otoño (septiembre-octubre): para mí la mejor época para viajar a Islandia. Ya es temporada baja, los días aún son largos y aún no hay nieve. El paisaje mantiene el verde y las auroras ya son posibles. Mediados de septiembre es un momento excelente para viajar a Islandia.
2. Mira precios coches y campers antes de comprar el vuelo
El transporte público en Islandia es prácticamente inexistente, alquilar un coche o una camper es casi imprescindible. Es lo que más te va a subir el presupuesto del viaje, hazte una idea de lo que cuestan antes de comprar los vuelos para cuadrar el presupuesto.
Si vas en coche debes añadir el precio de los alojamientos, dales también un vistazo, ya que no hay demasiados y también son bastante caros. Si te decides por la camper dejas el presupuesto más cerrado y una vez allí tienes más libertad para improvisar.
Islandia es un sitio muy fácil para iniciarse en el mundo furgonetero y creo que el viaje gana bastante si lo haces de esta forma. En los últimos años ha perdido algo de encanto porque han regulado mucho el tema y pernoctar fuera de zonas habilitadas está prohibido, pero creo que sigue siendo la mejor forma de viajar a Islandia por libre.
3. Ten claros todos los trámites para viajar a Islandia
Para viajar a Islandia no necesitas pasaporte: es espacio Schengen y con el DNI es suficiente. Pero si tienes lo tienes no está de más llevarlo. Y cuidado si haces escala en Reino Unido, en este caso es imprescindible. Para alquilar un vehículo te sirve tu carné de conducir de toda la vida, no necesitas el internacional.
La Tarjeta Sanitaria Europea solo te cubre parcialmente, en Islandia hay copagos y no son baratos precisamente. Tampoco incluye una posible repatriación. El Ministerio de Asuntos Exteriores recomienda contratar un seguro privado, sobre todo si vas a hacer actividades al aire libre. Al ser cobertura Europa salen muy bien de precio.
En cuanto al dinero, se paga todo con tarjeta. De hecho, los islandeses prácticamente no usan el efectivo. Lleva una que no te cobre comisiones por cambio de divisa y la que usas normalmente guardada en otro sitio por si las moscas. Nosotros sacamos 50 € en metálico y nos los gastamos el último día en Reikiavik.
4. Reserva todo con mucha antelación si vas a viajar a Islandia en verano
Otro de los consejos más importantes es que planifiques el viaje a Islandia con mucho tiempo si tu idea es ir durante el verano. Las campers, los coches de alquiler e incluso los alojamientos se agotan meses antes.
Lo suyo es que reserves el vuelo y el vehículo en cuanto tengas claras las fechas y si has optado por el coche no tardes en ponerte manos a la obra con los alojamientos. Si lo vas dejando serán peores y más caros.
También te recomiendo un seguro de viaje con anulación. En Islandia la inversión antes del viaje es enorme y si finalmente no vas palmas mucho dinero. Añadir esta cobertura cuesta unos 12 € por persona para un viaje de 15 días; solo ten en cuenta que debes contratar el seguro en los 7 días posteriores a comprar los vuelos.
5. Instala estas apps antes de viajar a Islandia
Pocas cosas te van a resultar tan útiles en Islandia como estas cuatro aplicaciones.
- Vedur.is: es la app meteorológica oficial y te da tanto la previsión del tiempo como la probabilidad de ver auroras en una escala del 0 al 9.
- Road.is: para ver el estado de las carreteras en tiempo real. Consúltala cada mañana antes de salir.
- Safetravel.is: es sobre la actividad volcánica y da también alertas de seguridad. Islandia tiene volcanes activos y esto no es una broma.
- Park4Night: te indica campings disponibles, servicios y precios según otros usuarios.
Las compañías de alquiler de vehículos suelen mandar alertas en caso de mal tiempo o actividad volcánica pero mucho mejor tener la información de primera mano.
6. Activa el roaming de tu línea de teléfono
Islandia forma parte del acuerdo de Roaming de la UE, así que puedes usar tus gigas y llamar como si estuvieras en España. Solo asegúrate de tener el roaming activado antes del viaje y de marcar el +34 antes de cada número al que llames. Yo siempre los guardo así en la agenda y elimino el problema.
De todas formas debes tener en cuenta que Islandia tiene mucha zona gris, es decir que no hay cobertura. Te aconsejo que lleves mapas sin conexión para no perderte.
7. El idioma: inglés, y punto
En Islandia todo el mundo habla inglés. Si te defiendes, no tendrás ningún problema. El español no lo habla nadie, así que viajar solo con él te complicará bastante las cosas.
El islandés es una lengua endiabladamente difícil, pero aprender cuatro palabras básicas como «hola» (hæ) o «gracias» (takk) siempre cae bien. Los islandeses lo agradecen, y es una forma sencilla de romper el hielo. Nunca mejor dicho.
8. Si vas en invierno, ten muy claro lo que te espera
Si vas a viajar a Islandia en invierno, los días son súper cortos y hace muchísimo frío. Las casas y las furgos están muy bien preparadas y estarás calentito, pero debes ir con la expectativa de un viaje tranquilo con mucho tiempo para ti.
La parte buena es que, si el cielo está despejado, verás auroras boreales y el viaje te saldrá muchísimo más barato. Tanto los vuelos como el alquiler del vehículo cuestan la mitad o incluso menos.
Pero si tienes mala suerte con el tiempo no verás ni la primera aurora y si le añadimos que hay ventisca no querrás ni salir de la furgoneta. En ese caso es fácil que empiecen a cortar carreteras y que tu viaje termine siendo una aventura de conducción sobre hielo y nieve.
9. Elige muy bien la ropa que llevas
Pasar frío te arruinará el viaje a Islandia en cualquier época del año. Te explico lo mínimo que debes llevar en verano y sobre todo en invierno. Lo suyo es llevar muchas capas finas que puedas ir ajustando.
En verano refresca por la noche y es necesario cubrir brazos y piernas. Una sudadera, un pantalón de trekking y un impermeable fino son suficientes.
En invierno hay que ir muy abrigado, no escatimes ropa en absoluto. A mí me fue genial llevar un chaleco de plumas para ponerme entre el forro polar y el chaquetón. Dentro de la furgoneta iba con una camiseta, el forro polar y el chaleco y al salir me ponía el chaquetón, la braga, los guantes y el gorro.
Esto fue lo que me llevé en el mes de abril, te garantizo que abrigarse más es imposible:
- Braga para el cuello: la bufanda te abulta el triple y abriga lo mismo.
- Guantes de nieve y gorros: valora llevar de repuesto por si se mojan.
- Dos forros polares gordos y un chaleco de plumas: para mí fue la clave para no pasar frío.
- Chaquetón impermeable: yo me llevé el de esquiar.
- Pantalón de nieve, pantalón de trekking y unos vaqueros: los últimos solo me los puse en Reikiavik el último día.
- Malla para debajo del pantalón, camisetas, ropa interior y pijama calentito.
- Seis pares de calcetines térmicos (me los compré) y otros seis gordos de los de casa. Fuimos con dos pares puestos casi siempre.
- Botas de nieve y zapatillas de trekking.
- Bañador y chanclas: los usarás en piscinas y termas.
10. Facturar una maleta: en verano se agradece y en invierno es casi imprescindible
Un buen consejo para viajar a Islandia es facturar una maleta. En verano no es imprescindible, pero si facturas irás provisto de todo y puedes llevar algo de comida y productos de higiene. Se acaba ahorrando dinero y comerás mejor.
En invierno es necesario facturar sí o sí, hay que llevar mucha ropa de abrigo. Nosotros fuimos en abril, facturamos una entre dos y nos apañamos bien. Llevamos lo necesario para 12 días y volvimos con todo sucio pero nos ahorramos poner lavadoras.
Si te sirve de ayuda, llevamos una maleta enorme que había por casa que usamos para las mudanzas pero que nos parece enorme para viajar. Fue un acierto: la ropa de abrigo abulta mucho pero no pesa demasiado.
11. Lleva algo de comida desde casa
Mucha gente habla de llevar comida a Islandia desde casa porque allí es muy cara. La realidad es que merece la pena llevar alguna cosa, pero no hay que volverse loco. Lo suyo es echar cosas que marquen la diferencia, cargar con un paquete de pasta no merece la pena.
Las campers suelen venir con cocinas muy básicas, el mejor consejo es que no te comas la cabeza con la comida. Nosotros llevamos embutido y queso envasado al vacío, medio litro de aceite de oliva, dos paquetes de café y frutos secos.
Una vez allí el supermercado Bonus (lo reconocerás por el cerdo fumado de su logo) tiene precios aceptables, excepto en los productos frescos que en Islandia son carísimos.
Si quieres comprar alcohol la mejor opción es el Duty Free del aeropuerto. Una vez allí solo venden en bares, restaurantes y en el Vinbudin, unas tiendas similares a los estancos. Ojo porque, aunque hay en casi cualquier pueblo muchas veces solo abren dos o tres horas al día.
12. Utiliza con respeto las piscinas geotermales
En Islandia las piscinas geotermales no son solo una atracción turística, son parte de la vida cotidiana. Las hay en muchos pueblos y los islandeses van después del trabajo, de la misma forma que nosotros bajamos a tomar algo.
Nosotros fuimos a las Mývatn Nature Baths, una de las más turísticas, a una piscina municipal y a un par de pozas naturales. Todas merecen la pena, pero son experiencias muy distintas.
Antes de entrar es obligatorio ducharse sin bañador. No es una sugerencia, en Mývatn hasta lo comprueban. Solo piensa que para eso están, aunque llegues con cuatro días de furgoneta encima, una buena ducha te deja listo para entrar sin dar el cante.
Una vez dentro: bañador y chanclas son obligatorios, sobre todo piensa que está prohibido cualquier calzado de calle. Un consejo: mucho mejor ir entre semana, el fin de semana suelen estar bastante llenas.
13. Consejos para viajar a Islandia en coche: las carreteras F y el seguro de grava
Los tres últimos consejos sobre viajar a Islandia son sobre cómo se conduce por allí. Son los más básicos, si quieres profundizar en el tema, en el enlace tienes un post muy completo.
Solo podrás circular por las carreteras F si llevas un 4×4 y únicamente en los meses de verano. Si tu plan incluye el interior de la isla, ten esto muy claro antes de elegir el vehículo.
Otro de los mejores consejos para viajar a Islandia es que sea cual sea el vehículo que alquiles, contrates un seguro de grava. Hay muchas carreteras sin asfaltar y es muy fácil que te salte alguna piedra. Al devolver el vehículo lo revisan con lupa y si no llevas seguro te cobran un pastizal por cada chinazo.
14. Cuidado con los animales en la carretera
Un tema que nos sorprendió mucho es el de los animales. En Islandia hay miles de ovejas y caballos pastando en libertad que se cruzan en la carretera cuando les da la gana.
Pero lo más curioso es que, si las atropellas la culpa como norma general recae en el conductor. Modera la velocidad en cuanto veas señales de animales y ten especial cuidado con los caballos, son imprevisibles.
15. Gasolina: prepárate para pagarla y nunca dejes el depósito bajo
La gasolina en Islandia está entre las más caras de Europa y no hay vuelta de hoja: es un gasto fijo del que no te libras. Los precios oscilan bastante, pero no la pagarás a menos de 2 € el litro.
Lo más importante es no apurar el depósito, en ocasiones las gasolineras están muy separadas entre sí. Piensa que si te quedases atrapado por cualquier motivo podrás tener el coche arrancado y tener calefacción mientras llega la ayuda.
Espero que estos consejos para viajar a Islandia te sean de utilidad. Disfruta sus paisajes y sobre todo sé responsable con el entorno: es un paraíso natural que merece que lo tratemos como tal.