Qué ver en Bélgica

Bélgica se encuentra muy cerca de varias capitales europeas como París, Londres o Ámsterdam. Es un pequeño país que probablemente conozcas sobre todo por el chocolate y la cerveza.

Si estás pensando en dónde pasar unos días, Bélgica tiene mucho que ver así que puede ser una buena opción. Estos son los posts que tenemos escritos de Bélgica, si sigues leyendo esta entrada te hablamos mucho más del país en general.

La gente local nos pareción agradable con los visitantes y están dispuestos a ayudarte si te ven perdido con un mapa en la mano. A nosotros al menos nos pasó tal cual. En cuanto al idioma, no es un problema si no hablas flamenco o francés, hablan muy buen inglés, como suele pasar en el centro de Europa. Y en muchos casos incluso te contestarán en español.

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Bruselas un día de verano. Imagen: Pixabay

Las patatas fritas, no son originarias de Francia, como podrías pensar. Son belgas y de hecho para ellos son un plato fuerte y puedes comerlas con una amplia variedad de salsas. El truco está en que se fríen con grasa de buey.

El queso también tiene un lugar destacado en la gastronomía belga. Existen cerca de 80 tipos de quesos diferentes y lo más curioso es que el queso se toma como si fuera un postre, justo después del plato principal. Costumbres de cada lugar…

Bruselas

En Bruselas quizás te sorprenda que orinar en púbico no es tan raro como parece… ¿En serio? Que nooo, nos referimos a tres de las muchas esculturas que encontrarás en sus calles. El Manneken Pis, es la emblemática escultura de un niño que orina sobre una fuente. La puedes encontrar en el centro histórico de la capital belga y si no te haces una selfie con él de fondo, se dice que realmente no estuviste en Bruselas , es un símbolo de la ciudad.

Como él también destaca una niña, Jeanneke Pis, justo al lado de una famosa cervecería, Delirium Tremens. Quizás mientras decides comprar una de las 2000 variedades, Jeanneke te esté observando. También existe la versión canina, Zinneke Pis. Un perro mestizo que simboliza la multiculturalidad de Bélgica y que nos recordó a Tuno.

Más allá de las representaciones en bronce, que abundan en la ciudad, resaltan los cómics. El arte urbano está muy desarrollado en Bruselas y hay una cantidad infinita de murales a donde quiera que mires. En el país de Tintín, el grafiti manda.

Con la Brussels Card, podrás entrar a 39 museos de la ciudad y obtener descuentos en tiendas y restaurantes por toda la ciudad. El precio depende de para cuantos días la contrates 24, 48 o 72 horas y parte de solo 22 euros.

Pero si hay que elgir un lugar que destaque especialmente en Bruselas es la Grand Place, un auténtico centro de vida por la cantidad de espectáculos que se celebran aquí. Nada más llegar sube la vista para admirar el Ayuntamiento, un edificio gótico de 96 metros de altura que te sorprenderá.

Brujas

La manera más cómoda de visitar Brujas desde Bruselas, es por medio del tren. En menos de una hora estarás en esta bonita ciudad belga.

Te recomendamos empezar por visitar el parque Minnewater, muy cercano a la estación. Tiene un lago que en español se traduce como Lago del Amor. Hay varias leyendas que explican su nombre, pero nosotros no te las contaremos. Descubrirlas es parte de tu tarea cuando visites este lugar.

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Casas típicas de Brujas

Y al final del puente de Minnewater, detrás de una fachada blanca, está Begijnof, lugar que te transmitirá mucha paz por el silencio que hay allí. Es un sitio para permanecer callado, respirar profundo y mantener los ojos cerrados. Está lleno de magia. Y bueno, también de monjas. jejeje

Si te gusta la historia, el museo Historium te ilustrará el pasado de Brujas. Es una actividad que pueden disfrutar los más pequeños de la casa pues resulta muy interactivo y hay mcuhas actividades didácticas para ellos.

Debido a los muchos canales que hay Brujas, tiene fama de ser una especie de Venecia flamenca. Rozenhoedkaai, es un contraste entre el río, el castillo y la torre Belfort al fondo donde necesariamente debes tomar una foto. Es uno de los símbolos de Brujas internacionalmente.

Gante

Gante está a solo 35 minutos de Bruselas. Al ser una ciudad universitaria, tiene una movida cultural activa que merece la pena conocer. Uno de los edificios que llaman poderosamente la atención es la Iglesia de San Nicolás, situada en una reducida área verde que contrasta con el resto de la ciudad. 

Los muelles más famosos de la ciudad, Graslei y Korenlei, no te dejarán indiferente. Constituyen uno de los sitios más bonitos de Gante rodeados de casas antiguas que automáticamente te harán entrar en un ambiente casi medieval.

Por último debes saber que es una ciudad bike – friendly. De hecho, en Gante hay una normativa que protege al ciclista. En esta ciudad se ven cientos de bicis. A que esperas , visitarlo sobre ruedas es más emocionante.

El transporte en Bélgica

El tren quizás e la mejor opción. Como sus ciudades están bien conectadas y Bélgica no es muy grande, solo necesitarás una o dos horas ir de una localidad a otra.

Con el Train Go Pass, válido por diez viajes, puedes ahorrarte algo de dinero si te decides por este medio de transporte. Esta tarjeta te permite viajar sin que exista ningún cambio en el precio de acuerdo a la distancia. De todas formas, te recomendamos que le dediques al menos un día a cada lugar. Y no te olvides de que los fines de semana puedes viajar por Bélgica en tren a mitad de precio.

Si eres menor de 26 años hay bastantes descuentos a los que debes estar atento, especialmente en los billetes del tren o autobús. Por ejemplo, el Go Pass cuesta 50 euros si eres menor de 26 años, pero si eres mayor de esa edad tiene un precio de 74 euros. Estos precios son de 2018.

La gastronomía belga

La dieta belga es esencialmente carnívora. A nosotros nos gustaron especialmente las costillas de cerdo aunque probamos muchos más platos ricos. Y además el azúcar está en todos lados… Los dulces son  protagonistas en Bélgica. Chocolate, gofre, galletas, magdalenas y un largo etc. Y es que, teniendo el mejor chocolate del mundo, es verdaderamente imposible resistirse.